¿Planeas una escapada corta a Mallorca con niños?
Entonces este itinerario es para ti. Como familia residente en la isla, te compartimos un plan realista y encantador para disfrutar dos días en Mallorca sin estrés, combinando mar, naturaleza y momentos para descansar.
Ideal si te alojas en Santa Ponsa, una de las zonas más familiares del suroeste mallorquín.
Día 1: Sol, mar y diversión en el suroeste
Mañana: Playa tranquila y desayuno con vistas
Empieza el día en la playa de Santa Ponsa, amplia, de arena fina y aguas poco profundas. Perfecta para que los niños jueguen con total seguridad.
Consejo local: si vas temprano, hay sombra natural junto al pinar del extremo derecho de la playa.
Dónde desayunar:
Cafetería Maysa –ambiente local, panadería típica mallorquina y croissants recién hechos.
Mediodía: Comida relajada y parque infantil
Cuando empiece el hambre, puedes probar:
Restaurante El Balcón de María (parque infantil dentro del restaurante, comida mediterránea, trato familiar).
7Fuegos (menú variado, buena relación calidad-precio).
Tarde: Miniaventura y helado al atardecer
A cinco minutos en coche, el Mirador de las Islas Malgrats ofrece vistas espectaculares y un paseo seguro para los niños.
De regreso, haz una parada en Gelateria Sa Rocosa para un helado artesanal.
Idea para cenar: un picnic sencillo en la playa o en la terraza del apartamento.
Nada como ver el atardecer en familia mientras los peques siguen jugando en la arena.
Día 2: Naturaleza, animales y pueblos con encanto
Mañana: Visita a una granja educativa
Pon rumbo (unos 30 min en coche) a La Granja de Esporles, un lugar mágico donde los niños pueden ver animales, probar buñuelos y correr entre jardines.
Hay zonas de sombra, baños, cambiadores y restaurante con menú infantil.
Lleva agua y calzado cómodo: hay mucho espacio para explorar.
Mediodía: Comida en Valldemossa y paseo familiar
Después, dirígete al pueblo de Valldemossa, uno de los más bonitos de Mallorca.
QuitaPenas Valldemossa: platos mallorquines, terraza y ambiente relajado.
Es Roquissar: ideal si quieres vistas al valle.
Da un paseo por sus calles empedradas y no te vayas sin probar la coca de patata y el granizado de almendra en Ca’n Molinas, una tradición mallorquina que encanta a los niños.
Tarde: Relax en Palma antes de volver
De regreso al suroeste, puedes parar en:
Palma Aquarium, si los niños aún tienen energía (zona interactiva y toboganes acuáticos).
O el Parque del Mar, frente a la Catedral, perfecto para correr y disfrutar del atardecer.
Cena final recomendada: Il Vivo en Santa Ponsa (pizzas, pasta y terraza frente al mar).
Consejos prácticos para familias
Evita las horas más calurosas (12 h–16 h).
Lleva siempre agua, gorra y protector solar.
La mayoría de playas cuentan con pasarelas y rampas para carritos.
Alquilar coche es lo más cómodo para moverse con niños.
